El sistema financiero norteamericano evidenció una notable eficiencia para minimizar las consecuencias de los ataques terroristas del 11 de septiembre, dijo ayer el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.
Habló para la Asociación Norteamericana de Banqueros, que canceló su convención anual el 29 de septiembre debido a a la perturbación del sistema de transporte aéreo. Pero luego decidió efectuar las sesiones con los discursos de los oradores programados a través de la Internet.
Greenspan calificó eso como "testimonio de la perseverancia norteamericana, de nuestra tecnología y nuestra flexibilidad. Es una metáfora de la capacidad de nuestra economía para circunvalar las dificultades e innovar ante los obstáculos".
El jefe de la Reserva Federal dijo que esa flexibilidad fue también evidente en la forma en que los bancos y el organismo actuaron tras los ataques para que el sistema financiero continuara funcionando.
"Literalmente horas después del ataque al Centro Mundial de Comercio, con muchos de los participantes aún llorando la pérdida y de un personal y unos recursos extraordinarios, nuestro sistema financiero estaba hallando la forma de volver a funcionar", dijo Greenspan.
Señaló que la destrucción de las líneas de comunicación del corazón del distrito financiero de Nueva York causó interrupciones en el proceso normal de las transacciones interbancarias por miles de millones de dólares.
Para cubrir las faltas, la Reserva Federal les suministró a los bancos una cantidad de efectivo sin precedente en los días posteriores a los ataques, a través de préstamos directos de su ventanilla de descuento y comprando valores del Tesoro por efectivo que los bancos pudieron utilizar como reserva para cubrir la demanda.
Como parte de estas actividades, dijo Greenspan, la Reserva Federal le proveyó al sistema bancario de 45,000 millones de dólares para mantener os sirvieron de intermediarios a transacciones con dificultades de procesamiento. Panorama fiscal EU todavía es "fuerte" Un funcionario de alto rango del departamento del Tesoro dijo que el panorama presupuestario de Estados Unidos sigue "sorprendentemente sólido" pese a un mayor gasto en septiembre.