El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció una amplia revisión de su sistema de préstamos, que rebajaría los costes de acceso a los préstamos de contingencia, acortaría los plazos y alentaría a los miembros a pagar sus deudas al FMI antes de tiempo.
Los cambios, introducidos después de largas negociaciones en el consejo de administración del organismo, hará que los préstamos grandes sean más caros que los pequeños y que se promocione una vigilancia más activa de los países que hayan clausurado sus deudas con el fondo.
Ningún país ha solicitado créditos de contingencia por sus condiciones poco atractivas, aunque algunos como Argentina lo han considerado.
El fondo también intenta incentivar a sus miembros a pagar sus deudas antes de tiempo, como lo hizo México hace dos semanas.
"Esas medidas deberían propiciar un uso más eficiente de los recursos del fondo", destacó en un comunicado el jefe de prensa del organismo, Tom Dawson.
"En forma conjunta, las medidas acordadas representan un paso importante en la modernización de las facilidades de préstamo del FMI", agregó.
La revisión de las facilidades de préstamo fue casi el último apartado tratado en la agenda del consejo del FMI antes de que los delegados y funcionarios viajen rumbo a Praga, donde tendrá lugar la reunión anual del organismo internacional y del Banco Mundial.
Los cambios seguían las directrices sugeridas por el grupo de las siete naciones más industrializadas (G7) y el mayor accionista del organismo, Estados Unidos, cuyos políticos más conservadores quieren reducir el papel tanto del FMI como del Banco Mundial.
Los países deudores, que tienen menos votos en el FMI que el G7, ejercieron presiones para que no se aumentaran los tipos de interés y no se acortaran los plazos.
"Creemos que estos pasos son un gran avance hacia la creación de un FMI moderno, un FMI más selectivo en cuanto a sus operaciones financieras y un FMI que esté enfocado mejor en responder a emergencias financieras", dijo a la prensa el secretario del tesoro estadounidense, Lawrence Summers.
"Habrá fuertes incentivos para hacer las devoluciones al FMI, y habrá mayores incentivos para pagar los créditos antes de tiempo", agregó.
Summers dijo que los países que obtengan un crédito de contingencia podrán obtener los recursos más fácilmente que bajo las condiciones anteriores.
"Creo que será atractivo para potenciales víctimas del contagio financiero", dijo Summers.
Summers indicó que el FMI también recortó los plazos para la mayoría de sus créditos.
Los tradicionales créditos "stand-by" tendrán que ser pagados en cuatro años en vez de cinco. Las facilidades de crédito ampliado (EFF por su siglas en inglés) tendrán un plazo máximo de siete años, en vez de 10 y los préstamos de mediano plazo serán raros.