El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó ayer que la inflación en la zona euro se situará en línea con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) y caerá por debajo del 2% en 2009.
La inflación en los 15 países que integran la zona euro alcanzó en julio un máximo histórico del 4,1%.
"Con la economía desacelerándose, y siempre y cuando los precios de los alimentos y la energía se estabilicen, la inflación debería de caer de forma considerable (...), aunque los riesgos siguen siendo altos", señaló ayer el FMI en su análisis anual de la economía de la zona euro.
Pese a pronosticar una desaceleración inflacionaria, los miembros del Consejo Ejecutivo del FMI, integrado por funcionarios designados por los Gobiernos de los países miembros, no se pusieron de acuerdo sobre qué pasos debe seguir el BCE.
El banco central aumentó los tipos de interés desde el cuatro hasta el 4,25% en julio pasado y se espera que los mantenga sin cambios cuando se reúna el jueves ante las señales de un fuerte enfriamiento en la zona euro.
Algunos de los miembros del Consejo Ejecutivo consideran que lo más adecuado es mantener los tipos de interés sin cambios.
Otro grupo hizo hincapié en la importancia de mantenerse vigilante ante las presiones inflacionarias que se perciben en la región, sobre todo si los costes laborales se aceleran en 2009.
Estimación.
El FMI mantuvo sin cambios su perspectiva de crecimiento para 2008 en el 1,7% y 2009 en el 1,2%, comparado con el 2,6% del año 2007.
Los economistas del organismo concluyeron que los elevados precios de las materias primas y las turbulencias en los mercados financieros han sometido a una gran presión la economía de la zona euro.