Brasil se desempeña mejor a lo esperado en una serie de indicadores esenciales al programa de crédito por 30,400 millones de dólares otorgado por el FMI al gigante sudamericano en setiembre pasado, indicó ayer Tom Dawson, portavoz de la institución.
Brasil "va bien encarrilado", indicó Dawson, que destacó asimismo un "desempeño mejor al esperado" en indicadores como la tasa de riesgo país, que ha bajado, y en la apreciación de su moneda.
Los mercados financieros "han estado indicando su confianza" en "el desempeño y las perspectivas de Brasil", agregó. El presidente electo de Brasil, el izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, visitará la capital estadounidense el 10 de diciembre para reunirse con el presidente George W. Bush, y podría encontrarse ese mismo día con el director gerente del Fondo, Horst Koehler, sostuvo Dawson.
La primera revisión del programa del Fondo con Brasil finalizará en un par de días, dijo Dawson. Si la revisión es satisfactoria, el directorio del FMI aprobará un nuevo desembolso de tres millones de dólares para el país.
"El acuerdo incrementará la inestabilidad social en El Salvador y todo Centroamérica"", dijo. Melinda St. Louis, de Witness for Peace, un grupo de Washington que trabaja con organizaciones de países centroamericanos y que promueve el fin del embargo contra Cuba, dijo que el CAFTA preocupa a los agricultores.
Los agricultores, dijo, están preocupados sobre el impacto en los pequeños propietarios y la inseguridad alimentaria que resultará de la reducción de barreras al comercio de productos agrícolas, así como un mayor deterioro de los salarios y los derechos laborales.