La economía mundial ha superado las expectativas y crecerá un 4,2% este año, empujada por los mercados emergentes, pero para que el repunte sea sostenible es necesario un gran ajuste fiscal y cambiario, dijo ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"La recuperación mundial ha sido más fuerte que lo esperado y la actividad está repuntando a distintos ritmos: con debilidad en muchas economías avanzadas, pero con más fuerza en la mayoría de las emergentes", dijo el organismo en su informe "Perspectivas Económicas Mundiales", divulgado ayer.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que esa recuperación a varias velocidades continúe, con Asia a la cabeza, seguida por América Latina, donde la economía brasileña ha despegado.
Mientras, en las naciones ricas el rebote es más lento que tras recesiones anteriores, debido al lastre de un desempleo alto, una demanda interna débil y, en Europa, un sistema bancario aún incapaz de extender suficiente crédito por su propia debilidad.
A nivel mundial el crecimiento del 4,2% para este año supone una revisión al alza de tres décimas con respecto al cálculo del FMI en enero.