El Fondo Monetario Internacional (FMI) pone su lupa sobre Panamá. Una delegación de este organismo llegará al país dentro de dos meses y ya han empezado a examinar las cuentas nacionales.
El representante de este organismo para la División Atlántica y Panamá, Trevor Alleyne, confirmó que examinan los datos que reflejan el desempeño económico del país.
Todavía no tenemos la información para hacer un análisis completo, dijo el delegado del FMI.
"Sabemos que el ritmo de crecimiento económico fue bajo (0.4%), afectado por situaciones externas, pero tenemos que esperar tener todos los datos para lanzar una opinión", destacó el analista.
Por su parte, el viceministro de Economía, Domingo Latorraca, precisó que Panamá, como miembro del FMI se somete a una revisión anual en la que se estudia el balance económico y financiero del Estado. Dicho análisis es el que se conoce como la revisión del artículo 4
El funcionario manifestó que ya se adelantan los preparativos para recibir a la delegaciones en el mes de abril. Cuando vengan tendrán que finalizar el estudio del 2002 y desarrollar las perspectivas del 2003.
Para recibir a la delegación se ha empezado a hablar con el sector público, privado y representantes de partidos políticos, quienes con regularidad participan de ponencias que reflejan la realidad económica del país.
El titular de Economía, puntualizó que las reuniones programadas, no están " para nada" relacionadas con la negociación de un nuevo acuerdo con el FMI.
Pero, adicionalmente, Latorraca indicó que para negociar un acuerdo se tendrían que identificar las nuevas expectativas del organismo.
Recordó que anteriormente el FMI estuvo interesado en que el país tuviera un mecanismo para mantener su sostenibilidad fiscal.
En este sentido, el Gobierno sin tener ningún acuerdo aprobó la ley de responsabilidad fiscal y la reforma tributaria.
"En este sentido, imagino que se deben sentir satisfechos con los avances que el país ha logrado a partir del año pasado", dijo Latorraca.
Según el funcionario, esto pondría a Panamá en una posición privilegiada a la hora de negociar una nueva carta, porque ya se han cumplido alguno de los lineamientos que eran considerados vitales para el Fondo.
Ahora el principal reto es retomar de forma sostenida el crecimiento económico, agregó.
La posibilidad de que Panamá firme una nueva carta de intención con el FMI depende de que se resuelva la discrepancia en un tema de asimetría sobre el uso de los recursos del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD).
La asimetría esta relacionada con la forma cómo el FMI contabiliza los 200 millones de dólares del Fondo Fiduciario, que fueron aprobados en el 2002 para financiar proyectos públicos.
De acuerdo con la institución ese dinero para inversiones pasaría de ser un activo a un pasivo.
Si esos 200 millones de dólares se contabilizan como deuda, habría entonces un 2% adicional al déficit fiscal y esto cambiaría por completo el balance que el Gobierno maneja y el cual concuerda con la Ley 20, que establece que el déficit fiscal no debe superar el 2% al cierre del año.