El Fondo Monetario Internacional (FMI) muestra ciertas reservas respecto a tres puntos de la propuesta legal que tramita el Parlamento ecuatoriano para regular la "dolarización", y que están relacionados con el sector financiero, según fuentes gubernamentales al diario "El Comercio".
El primer punto hace referencia a la fijación de los tipos activos (los que cobran los bancos por los préstamos), pues se considera que se pone una camisa de fuerza al sistema financiero y se pierde la propia regulación del mercado.
El segundo se refiere a la reestructuración de pasivos de los bancos cerrados que están en manos de la gubernamental Agencia de Garantías de Depósitos (AGD), creada el año pasado por el entonces presidente Jamil Mahuad para garantizar los depósitos de los clientes una vez que se procedió a sanear el sistema financiero.
Por último, el tercer punto está relacionado con la obligación de que los bancos se capitalicen en 60 días, ya que se considera que un plazo razonable es de tres años.
Una misión del FMI se reunió con diputados que participan en el análisis de una parte de la ley que regulará la "dolarización", cuyo tratamiento continuará la próxima semana.
Ecuador continúa en el camino de la "dolarización", que es irreversible, según el Gobierno, pese a que la mayoría de la población se opone al nuevo esquema monetario, según las encuestas.
Fuentes diplomáticas informaron de que mañana, domingo, llegará al país una misión especial del Gobierno de Estados Unidos, con el fin de, entre otras cosas, conocer más detalles sobre el proyecto de "dolarización", anunciado el 9 de enero pasado.
La misión estará integrada por Arturo Valenzuela, asistente especial del presidente Bill Clinton; el secretario adjunto para Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro, Edwin Truman, y el secretario adjunto en funciones del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Peter Romero, informa la prensa.
Los funcionarios estadounidenses se entrevistarán el lunes con el presidente Gustavo Noboa, que asumió el gobierno el pasado 22 de enero tras el derrocamiento de Mahuad.