El Fondo Monetario Internacional (FMI) admitió ayer su preocupación por la "significativa" carga de la deuda pública de Uruguay y dijo que discute el tema con el gobierno de Jorge Batlle, aunque rechazó haber pedido al país su reestructuración.
El portavoz del FMI, Tom Dawson, dijo a la prensa que si bien la deuda no es "el único tema bajo revisión" con el equipo económico uruguayo, "es una de las preocupaciones" que tiene la institución en el país sudamericano. "Es una carga (de deuda) significativa", estimó. La deuda externa pública neta de Uruguay ascendió a 6,491 millones de dólares al 30 de setiembre de 2002, tras haber aumentado 170% en los primeros nueve meses del año.
"Las autoridades necesitan ser conscientes y tener un acercamiento para mantener la sustentabilidad de la deuda, pero no tuvimos una propuesta que estén considerando; ellos están manejando el tema", señaló Dawson.