El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Koehler, llega ayer a Chile para respaldar a las autoridades nacionales por el buen desempeño económico del país y la aplicación de políticas económicas ajustadas a las expectativas del Fondo, informaron fuentes de la organización.
En Santiago, Koehler permanecerá dos días y se entrevistará con el presidente Ricardo Lagos, el ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre y el presidente del Banco Central, Carlos Massad.
También sostendrá reuniones con el presidente del Senado, Andrés Zaldívar, y los integrantes de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta.
Estos encuentros, según medios locales, le servirán a Koehler para entregar un fuerte mensaje al resto de los países de América Latina, acerca de los beneficios de seguir las políticas económicas sugeridas por el FMI.
“Koehler viene a Chile no sólo a respaldar al equipo económico del presidente Lagos o a las autoridades del Banco Central, sino también a establecer públicamente la diferencia entre la economía de este país -fiel discípulo del Fondo- respecto a la de otras naciones de la región reprobados por descarriarse”, escribió este lunes el diario estatal La Nación.
El máximo representante del FMI viaja a Chile en el marco de una gira por Sudamérica que lo llevó también a visitar Brasil y Colombia, dos países que aplican programas de ajuste fiscal acordados con el organismo de financiamiento.
Antes de iniciar su gira, el portavoz del FMI, Peter Dawson, indicó en Washington que Koehler viajaba a Chile “para estudiar el desempeño de su economía, que destaca por su solidez”. El FMI no ha ahorrado este año elogios para Chile, que mantiene una economía estable, con un crecimiento estimado para 2002 en torno al 2.2%, frente a la contracción de 0.6% que registraría la región en general. En un informe difundido en julio pasado, el organismo entregó un fuerte respaldo a las políticas macroeconómicas aplicadas por Chile y destacó la estabilidad política del país, la solidez de las instituciones y la buena gestión de los asuntos públicos. También “felicitó” a Chile por “la adopción de una política económica coherente y consistente, apoyada en la flexibilidad de las tasas de cambio, un objetivo de inflación y un excedente presupuestario estructural que permitió en 2001 preservar la estabilidad macroeconómica, garantizar el acceso a los mercados financieros y asegurar un crecimiento moderado”. En esa ocasión, el FMI recomendó al Gobierno flexibilizar las disposiciones laborales para emplear trabajadores sin contratos ni horarios fijos y con salarios por debajo del mínimo legal, y bajar los niveles de déficit fiscal. Ambas propuestas fueron acogidas casi de inmediato por las autoridades chilenas, que introdujeron mecanismos para flexibilizar las jornadas de trabajo dentro de un conjunto de proyectos de ley llamado “Agenda pro Crecimiento” y enviaron al Congreso un austero presupuesto para 2003.
FMI visita a Chile para respaldar economía
En Santiago, Horst Koehler permanecerá dos días y se entrevistará con el presidente Ricardo Lagos, el ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre y el presidente del Banco Central, Carlos Massad.