A cuatro años de su creación, el Fondo de Cesantía dista mucho de alcanzar la cifra que, según el Ministerio de Trabajo, debería tener en la actualidad, ya que sólo ha logrado alcanzar cerca de 45 millones de dólares.
De acuerdo al último informe de la entidad, que incluye a 16 empresas administradoras, hasta el 31 de diciembre de 1998 el Fondo de Cesantía alcanzaba los 45,549,560 dólares, mantenía 2,594 compañías afiliadas y 108,776 trabajadores registrados.
Para el asesor del Ministerio de Trabajo, Mauro Murillo, a pesar de que este monto es superior en cuatro millones al último porcentaje que se analizó, todavía está muy lejos de las expectativas de la entidad, que calculaba que para esta fecha el fondo contaría por lo menos con 100 millones de dólares, así como con el doble de comercios y obreros adheridos.
Según el funcionario, este déficit se debe a que aún existe un 50% de empresas, sobre todo almacenes, hoteles y restaurantes que todavía no han cumplido con la exigencia de crear su Fondo de Cesantía.
No obstante, aclaró que el Departamento de Inspección realiza un seguimiento de estos comercios para citar a sus representantes legales y que expliquen por qué no han cumplido con esta obligación.
Murillo enfatizó que la ley es clara y establece que omitir el pago de prestaciones está sujeto a multas. Pero precisó que en este sentido las penalizaciones son muy bajas y las mismas sólo oscilan entre los 50 y 200 dólares.
Para el asesor, los trabajadores tienen cierto grado de responsabilidad, porque se ha podido detectar que en la mayoría de las compañías que aún no han inscrito su Fondo de Cesantía, los empleados no han hecho ningún tipo de presión para que se instale, a pesar de que ellos son los principales beneficiados.
Agregó que otro aspecto que ha contribuido a que esta iniciativa no haya avanzado como se esperaba, es que cerca del 90% del capital se mantiene en cuentas de ahorro, plazos fijos y depósitos overnight, lo que ha impedido que el dinero dinamice la economía del país.
Sin embargo, las empresas administradoras, en su mayoría bancos, siguen capitalizando este dinero con muy buenos intereses, "lo que es un negocio redondo", comentó.
El Fondo de Cesantía se creó en agosto de 1995 como parte del paquete de reformas al Código de Trabajo y, según sus impulsores, su objetivo era garantizar el pago de la prima de antigüedad, fomentar el ahorro interno en el país e incentivar inversiones económicas que generaran la contratación de mano de obra. Según Murillo, este último punto está lejos de cumplirse.
De acuerdo al informe del Ministerio de Trabajo, la empresa Profuturo se ubica en primer lugar entre las administradoras, al mantener 657 empresas afiliadas, 32,192 trabajadores registrados y manejar 19.4 millones de dólares.
Posteriormente se ubica Banismo con 262 empresas adheridas, 14,233 empleados registrados y 4.1 millones en activos.
Seguidamente se sitúa el BIPAN que maneja 266 compañías, mantiene 10,667 trabajadores registrados y 3.8 millones en operaciones.
Le sigue el BankBoston con 27 compañías admitidas, 11,590 obreros registrados y 5.3 millones de dólares administrados.