El contralor general de Costa Rica, Luis Fernando Vargas, acusó al Gobierno de caminar por una "ruta peligrosa" en el manejo de fondos públicos con soluciones inmediatas "no apegadas a los principios técnicos y legales".
En declaraciones que publica el diario local "La Nación", el fiscal de cuentas costarricense advirtió que el Gobierno que preside Miguel Angel Rodríguez pretende resolver muchos problemas con soluciones "inmediatistas" y sin fundamento legal.
Sólo en los últimos tres meses la Contraloría General de la República frenó cinco iniciativas del Ejecutivo destinadas a diversos propósitos, por considerar que tenían roces legales y constitucionales.
"El panorama no es alentador, han sido meses difíciles", expresó Vargas.
"El horizonte no es claro.Estos últimos cinco meses han sido difíciles y peligrosos", dijo Vargas, quien advirtió que "venimos observando con preocupación una tendencia en el manejo de los fondos públicos no apegada a los principios técnicos y legales."
El contralor criticó que el Gobierno pretenda utilizar los mecanismos previstos sobre atención de emergencias nacionales para atender compromisos urgentes por presiones de grupos, como es el caso de las anunciadas protestas de campesinos y de trabajadores de los muelles.
La semana pasada miles de agricultores a quienes los bancos estatales comenzaron a rematar sus propiedades amenazaron con acciones de protesta si el Gobierno no detenía esos procesos.
Como solución, el Ejecutivo propuso destinar poco más de tres millones de dólares de la Comisión Nacional de Emergencias para pagar deudas de los agricultores con los bancos, pero la Contraloría la rechazó.
Otro procedimiento objetado por Vargas fue el intento de cancelar por medio de la convención colectiva un bono a trabajadores de los muelles de Limón y el Pacífico.
A la lista se suman las criticas a un contrato para la construcción de un hospital de tratamiento del cáncer por parte del Instituto Costarricense contra el Cáncer (ICCC).
Además, el rechazó al contrato para construir, equipar y poner en funcionamiento el nuevo hospital de Heredia.
"Durante muchos años el país dejó de atender los problemas urgentes.Cuando estallan esos problemas, la administración sale en carrera y fragua soluciones inmediatistas, de apaga-incendios porque no tiene respuestas planificadas", sostuvo Vargas.
Según dijo, a pesar de los enfrentamientos y tensiones, "el Gobierno ha entendido las llamadas de atención y comprendió el riesgo de seguir una ruta que la Contraloría señala como peligrosa".