Economía

Formalizan contratos para desarrollo de Sherman


La Costa Atlántica empieza a retomar el valor paisajístico, histórico y cultural que en un tiempo le perteneció, con nuevas inversiones de proyectos que tendrán marinas, restaurantes y hoteles, entre otros.
Con una gama de proyectos ecoturísticos que se desarrollarán en el área revertida de Sherman, se le ofrecerá a la provincia de Colón la oportunidad de volver a ser visitada por visitantes nacionales e internacionales.
Para lograr la instalación de proyectos en Sherman, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), institución encargada de incorporar los bienes revertidos a la economía nacional, ha formalizado contratos de inversión con empresas como Decameron, Proyectos y Capitales, BACC Resources y Colonial Tours; aunándose ahora la empresa Divertimento Ecológico que opera actualmente un observatorio de aves en el área de Gamboa.
Para los efectos de inversión por parte de la empresa Divertimento Ecológico, la Junta Directiva de ARI aprobó la celebración de un contrato de desarrollo, arrendamiento e inversión para la construcción de un proyecto ecoturístico de observación de fauna y flora denominado Canopy Towers Caribe, mediante una inversión mínima de 50 mil dólares.
Un aproximado de 10 hectáreas es la superficie de terreno designado para este proyecto, de los cuales 70 metros cuadrados serán destinados para el área operativa que contará con las instalaciones y facilidades turísticas.
El terreno tendrá tres torres de concreto que datan de los años treinta, utilizadas como sitio de defensa costera en aquella época.
Las actividades ecoturísticas que desarrolle la empresa Divertimento Ecológico estarán cargo de Raúl Arias.
Marisco: son los alimentos más perecederos que existen. Si el pescado se va a consumir en dos días (un día para el marisco), se coloca, perfectamente limpio, en el congelador, aislado del resto de alimentos para evitar que les trasmita su olor.
Huevos: no necesitan unas condiciones especiales de conservación, aunque el frío aumenta su vida útil. En el verano las altas temperaturas favorecen el crecimiento de microorganismos, entre ellos, las salmonellas, por lo que se aconseja conservarlos en la nevera. El resto del año pueden mantenerse en la despensa, siempre y cuando esté alejada de fuentes de calor y comprobando que no haya ningún huevo sucio, con restos de heces, plumas o roturas, que pueden ser foco de contaminación. En cualquier caso, se han de guardar con la punta hacia abajo.
Leche: una vez abierta, se debe consumir en 2 ó 3 días y se ha de conservar en su propio recipiente o en una jarra bien tapada. La leche pasterizada, conocida como leche fresca del día, los yogures y la mayoría de derivados lácteos, deben estar refrigerados permanentemente.
Quesos: se han de envolver en papel a prueba de grasa o guardar en un recipiente de plástico no hermético, para evitar que se reseque demasiado o se deteriore por enmohecimiento. El papel de plástico transparente para envolver alimentos hace que el queso sude y se favorece el crecimiento de mohos. Es conveniente guardar separados los distintos quesos para que no se produzca contaminación cruzada de ambos por mohos y olores. Los más delicados son los frescos: deben comprarse lo más cerca posible de la fecha de elaboración, requieren siempre refrigeración y deben consumirse en 4 ó 5 días.
Verduras, hortalizas y frutas frescas: se deben colocar en lugares frescos y secos, protegidas de la luz, o en la parte menos fría de la refrigeradora. Es recomendable guardarlas en envases o bolsas de plástico agujereadas o envueltas ligeramente en periódicos.


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135529
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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