¿Se enfrentan a una férrea competencia las industrias panameñas?, ¿será fácil entrar en una guerra de precios?, ¿tendrán los compradores poder sobre los productos vendidos?. La consultora de Investigación y Desarrollo S.A. (INDESA) realizó en octubre un revelador análisis de las industrias en Panamá, en donde quedan al desnudo fortalezas y debilidades empresariales de los sectores productivos.
El estudio está basado en el paradigma moderno de las cinco fuerzas de la competitividad que se denomina "Porter" y que incluye: rivalidad interna, facilidad de entrada, poder del proveedor, poder del comprador y productos substitutos.
Con esta metodología, la cual fue adaptada a la realidad panameña, el reporte destaca que la industria manufacturera de cerveza tiene una fuerte posibilidad de guerra de precios, por la alta capacidad instalada del producto homogéneo. Si este diagnóstico se aplica a la realidad local, bastaría con recordar las demandas por control del mercado entre Cervecería Barú y Nacional.
222En este tipo de estudio existen limitaciones, porque es estático, se basa en las empresas promedio y cualitativo.
El documento destaca que existe una amenaza creíble de precios, por la capacidad instalada ociosa. Sin embargo, habría que ver como se desempeña el mercado luego que Cervecería Nacional fue adquirida por el Grupo Bavaria, que planea utilizar la capacidad instalada de la planta cervecera para exportar bebidas en el ámbito regional.
En el caso de la agroindustria y alimentos, existe una alta intensidad de competencia. El análisis señala que si aparece un ganador es fácil entrar al mercado a capturar el valor creado por el primer entrante. Además, en este sector hay muchos bienes substitutos provenientes del mercado mundial.
Se determinó que en la industria hotelera las barreras naturales de entrada es la ubicación geográfica del país, aunque hay muchos substitutos internacionales. Por otra parte, los servicios legales se enfrentan a una alta rivalidad interna, mientras que la banca como un producto, es considerado como homogéneo con condiciones para guerra de precios.
Esta guerra podría ser producto del alto nivel de competencia que existe actualmente. Hoy en día operan en el país 76 bancos con licencia general internacional o autorizados para mantener una oficina de representación en Panamá. Además, se encuentran en etapa de trámite seis solicitudes de bancos, de las cuales cuatro optan por licencia internacional y uno por licencia general.
Igualmente, hay otros seis grupos bancarios interesados en formalizar sus respectivas solicitudes de licencia bancaria. En el caso de la distribución de combustible, el documento advierte que hay una alta rivalidad de firmas y limitaciones para participar en el mercado que son de tipo financiero y ambientales. Los consumidores tienen poca influencia, mientras que los proveedores han desarrollado un alto poder.
Sin embargo, al transformarse Refinería de Panamá en una empresa de acopio de combustible y dejar de lado las operaciones como planta refinadora (las cuales incluían una arancel de 11% que encarecían el producto), el consumidor panameño se beneficiará con costos más bajos, siempre y cuando el gobierno no imponga otro arancel a los productos terminados, según estimaciones que ha hecho el economista Marcos Fernández.
Al no haber un arancel de importación, la rebaja de costos producirá una disminución de precios para el consumidor final, en la medida que la cadena siga en la "guerra de precios". El informe advierte que en este tipo de estudio existen limitaciones, porque el análisis industrial de las cinco fuerzas es estático, se basa en las empresas promedio, es cualitativo y no incorpora al gobierno en el estudio.
Fortalezas y debilidades de la industria panameña
El estudio destaca los elementos que influyen en la competitividad del sistema bancario, hidrocarburos, hotelería y el mercado cervecero.