Durante su gira por Europa, el presidente electo de México, Vicente Fox, buscará apoyo al proyecto de desarrollo "Puebla-Panamá", con el que pretende integrar el sureste mexicano con Centroamérica.
Fox llegó ayer a París, pero sus actividades oficiales comienzan el lunes en la capital francesa, seguirán en Madrid, Berlín y Bruselas, y concluirán el viernes en Londres.
El presidente electo manifestó antes de viajar que uno de los principales objetivos de esta gira es conseguir apoyo para su plan "Puebla-Panamá", con el que pretende "el desarrollo de regiones mexicanas rezagadas del progreso y marginadas por un olvido histórico".
Para Fox, el desarrollo del sur mexicano y su integración con Centroamérica también servirá para respaldar el proceso de paz que pretende reanudar con la guerrilla zapatista en Chiapas, en la frontera con Guatemala.
El diálogo entre el Gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se alzó en armas en enero de 1994, se encuentra suspendido desde hace cuatro años
Este conflicto no ha sido solucionado por los gobiernos de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, los últimos presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y existe la esperanza de que Fox pueda sentar a la mesa del diálogo a los dirigentes zapatistas
Los estados del sureste mexicano representan la región más atrasada, con el mayor nivel de pobreza y marginación, principalmente de los grupos indígenas en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Puebla.
Fox afirmó que en Europa "vamos a hablar de nuestra postura respecto al conflicto y presentarlo con mucha claridad. Estamos deseosos, ansiosos, de que se restablezca el diálogo" con la guerrilla zapatista y "buscaremos por todos los medios" reanudar las negociaciones con decisión y voluntad política.
Manifestó que los europeos comparten la visión de que América Latina será la región del futuro y que la estrategia mexicana será presentarse como una puerta de entrada por su privilegiada posición geográfica y su acceso al Tratado de Libre Comercio (TLC) de Norteamérica, el mayor mercado del mundo.
"Pero tan importante como eso es propiciar el desarrollo de nuestros socios centroamericanos a través de inversión y cooperación", expresó Fox, que desde que ganó las elecciones presidenciales el 2 de julio ha reiterado su interés por esa zona.
Centroamérica es primordial en la geopolítica mexicana y, según los asesores del próximo presidente, la nueva estrategia será multiplicar la presencia económica, la influencia política y la ayuda social de México en toda la región.
Como presidente electo, Fox visitó hace pocas semanas Honduras, El Salvador, Costa Rica, Honduras y Guatemala; se reunió con todos los gobernantes y presentó su propuesta "Puebla-Panamá", que incluye el desarrollo de infraestructura, el impulso a las pequeñas y medianas empresas y un amplio flujo de libre comercio.
Fox insistió en que el trato que dará el próximo Gobierno a Guatemala será el que se espera que le dé Estados Unidos a México: respeto al inmigrante, asistencia social, garantía de sus derechos humanos y ciudadanos y opciones de desarrollo fronterizo para detener el flujo migratorio.
"Creemos que México y Europa podemos trabajar juntos en el desarrollo de este plan que ya está en marcha", puntualizó el presidente electo.
A partir del próximo 1 de diciembre, subrayó Fox, México comenzará una revolución hacia la modernidad, la consolidación democrática, la apertura económica, la integración regional y la pacificación.
Fox pretende convertir a México en un lugar estratégico para los negocios y la inversión, en promotor mundial en la defensa de la democracia y los derechos humanos, y en puente entre Europa y Estados Unidos y entre los países desarrollados y América Latina.