El productor sueco de coches deportivos Koenigsegg anunció la ruptura del acuerdo con la multinacional estadounidense General Motors (GM) para la compra de su filial sueca Saab Automobile, tras seis meses de negociaciones entre las partes.
Koenigsegg señaló en un comunicado que los retrasos para cerrar el acuerdo habían causado “riesgos e inseguridades que impiden realizar con éxito el nuevo plan de negocio” para Saab.
GM había llegado a un acuerdo con el grupo Koenigsegg para venderle Saab el pasado 18 de agosto, tras largas negociaciones.
“Lamentamos que después de seis meses de trabajo intensivo y centrado en un objetivo hayamos llegado a la dolorosa y difícil conclusión de que no vamos a poder realizar la compra de Saab Automobile”, señaló en un comunicado el director general de Koenigsegg, Christian von Koenigsegg.