El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, instó a los "socios europeos" a que comprendan que en la paridad euro-dólar "hay límites" que conviene "no sobrepasar".
En una entrevista que publica el diario "Le Parisien", Raffarin indicó que no quiere dar "consejos" al Banco Central Europeo, pero que "las bajadas de tipos de interés siempre son bienvenidas".
La subida continua del euro, que valía ayer unos 1,23 dólares, confirma que la gestión financiara europea es creíble y que los mercados confían en el euro", subrayó el jefe del Gobierno francés.
No obstante, insistió en que "sería útil que exista una conciencia europea sobre los límites aceptables de la bajada del dólar" frente al euro.
"Sin duda hay que hacer comprender a nuestros diferentes socios (europeos) que hay límites que conviene no sobrepasar", añadió.
Por su parte, el ministro francés de Economía y Finanzas, Francis Mer, se mostró tranquilizador sobre la evolución de la paridad euro-dólar, al declarar que era "un poco preocupante" pero que "no hay que hacer un drama".
Los propietarios del grupo alimentario italiano Parmalat, en crisis de solvencia financiera, decidieron ayer ponerse en manos de un experto gestor para que reflote la compañía, que emplea a 36,000 trabajadores en todo el mundo y factura más de 7,500 millones de euros.
El consejo de administración otorgó todos los poderes a Enrico Bondi, especialista en sacar adelante empresas en crisis, como demostró con la sociedad Ferruzi-Montedison, y en tareas de "saneamiento", puestas de manifiesto en Telecom Italia o la aseguradora Fondaria.
Bondi pasará a ocupar los cargos de presidente y consejero delegado, que le cede el fundador de Parmalat, Calisto Tanzi, con el objetivo de hacer frente a la grave situación propiciada por una deuda bruta que asciende a unos 6,000 millones de euros.
La Bolsa de Milán castigo ayer al título con una caída del 20 %, a 0,80 euros por acción, que se suman a los descensos de más de 50%que sumó el jueves y el viernes de la semana pasada.
Esta caída libre se produjo después de que se pusieran de manifiesto los graves problemas financieros de la compañía, que no pudo hacer frente al pago, a su vencimiento, de un préstamo en obligaciones por valor de 150 millones de euros.