El Gobierno francés prepara una subida de los impuestos sobre los carburantes en los Presupuestos del Estado del año próximo, que debería aplicarse desde comienzos de 2004 y contribuir a contener el déficit público, informó ayer "Le Parisien".
La decisión sobre la aplicación de este alza de la fiscalidad del carburante está casi tomada, según "Le Parisien", que citó a "un alto responsable ministerial".
El incremento se situaría entre 2 y 3 céntimos de euro por litro a cuenta de la Tasa Interior de los Productos Petroleros (TIPP), y permitiría ingresar en las arcas públicas en torno a 500 millones de euros anuales.