Dos bancos locales estadounidenses han sido las últimas víctimas de la crisis financiera por la que atraviesa el país, cuyo cierre elevó a 19 la cifra de entidades que han sucumbido a ésta, informó la prensa local.
Se trata del Franklin Bank, de Houston (Texas), y el Security Pacific Bank, de Los Ángeles (California), cuyos depósitos serán adquiridos por otras entidades de la competencia.
La Corporación Federal de Seguro de los Depósitos Bancarios (FDIC), informó de que el Franklin Bank, que tiene unos activos brutos de unos 5.000 millones de dólares, pasará a formar parte del banco texano Prosperity Bank, que asumió sus depósitos y una parte de sus valores.
La FDIC asumirá el resto de las cargas del banco, lo que tendrá un coste para la institución de unos 1.600 millones de dólares.
En el caso del Security Pacific Bank, que cuenta con activos de 560 millones de dólares, los depósitos y algunos de sus valores los absorberá al Pacific Western Bank, también de Los Ángeles.
El resto de cargas tendrá que asumirlas la FDIC, que según dijo uno de sus portavoces, David Barr, tendrá un coste para la institución de 210 millones de dólares. En lo que va de año 19 bancos estadounidenses se han visto obligados a cerrar debido a la crisis financiera.