Si al insertar su tarjeta de débito el cajero automático la retiene y luego aparece alguien con el ánimo de ayudarle, tenga cuidado, pues usted es un candidato potencial a ser víctima de un fraude.
Esta mala práctica es una de las más comunes, sobre todo durante diciembre, el mes de mayor actividad comercial en el país.
Y es que el uso de los cajeros automáticos en el país es cada vez mayor, a tal punto que mediante el sistema Clave se realizan 4 millones de transacciones solo durante diciembre, que superan los $100 millones.
Los meses de agosto y noviembre también son dinámicos, pues el año pasado se manejaron $70 millones.
Para evitar ser una víctima más, Orlando Guillén, gerente general de Telered S.A, empresa que administra el sistema Clave, recomienda que al introducir el pin secreto se debe "cubrir con la mano el número".
Los delincuentes, explicó, colocan un dispositivo para atascar las tarjetas, con el fin de propiciar alguna ayuda para conseguir el pin.
Comentó que la incidencia de este tipo de fraude se da con más prominencia en países con alto nivel de transacción, alta población y pobreza.
Manifestó que se ha detectado que en esta actividad participan, por lo general, combinaciones de ciudadanos extranjeros.
En cuanto a las nacionalidades, citó en primera instancia a los venezolanos y a los colombianos, entre otros.
En la mayoría de los casos las entidades bancarias no cuentan con un registro del número de fraudes que se cometen.
Según expertos en el tema bancario, levantar estadísticas de fraude con tarjetas de débito "es complicado porque no se reportan", pues los clientes aducen que los trámites demoran y no se les devuelve el dinero perdido. En otros casos, las entidades bancarias no les dan seguimiento.
No obstante, el año pasado la División de Delitos de la Policía Técnica Judicial investigó unos 50 casos atribuidos a bandas organizadas.
De acuerdo con investigaciones realizadas por el sistema Clave, el fraude ataca a todas las redes del mundo y tiende a migrar a los países que no tienen seguridad y donde los tarjetahabientes no están preparados.
Para minimizar que más clientes sigan siendo víctimas de este flagelo, Clave tiene programado mantener comunicación con las redes para alertar a las instituciones, autoridades y a los usuarios de las tarjetas.