Los funcionarios municipales de Montevideo decidieron dejar sin efecto la huelga que realizan desde hace varias semanas y que derivó en la acumulación de más de 7,000 toneladas de basura para evitar sanciones, incluido el posible despido, señalaron ayer fuentes de la gremial que los agrupa.
A partir de la próxima media noche, los recolectores de basura de la capital uruguaya, donde reside la mitad de los 3.4 millones de habitantes del país, volverán a sus puestos de trabajo.
La decisión se tomó “para evitar que los compañeros que realizan la recolección queden enfrentados a la posibilidad de sanciones”, dijo Walter Díaz, directivo de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM).
El sindicato realizó en el último mes huelgas escalonadas de los trabajadores administrativos, técnicos, conductores, obreros y recolectores de basura, entre otros.
El mayor impacto se dio en la acumulación de toneladas de residuos en las calles de Montevideo, con el consiguiente riesgo sanitario.