Temor. Es lo que sienten algunos inversionistas ante la crisis económica en los Estados Unidos, pues temen que contagie el mercado panameño.
Banqueros y promotores de bienes raíces se encuentran en este grupo, pues un trago amargo se experimenta cada vez que se habla de una recesión en el país norteamericano.
La reducción de la liquidez en el mercado interbancario, la descapitalización de grandes bancos y la revalorización del riesgo de toda una variedad de instrumentos son síntomas todavía crecientes.
Posiciones encontradas hay en Panamá sobre las implicaciones de la crisis financiera del país norteamericano. Algunos expertos consideran que se puede correr con la misma suerte de los Estados Unidos, mientras otros confían en las fortalezas del país istmeño.
Ernesto Bazán, gerente de Equilibrium Calificadora de Riesgo, manifiestó que "el boom panameño no es permanente", y que en algún momento se terminará, pero lo que no sabe es cuándo ocurrirá ni cuánto significará para el país.
Hay que tener en cuenta los riesgos de estas operaciones y que el "boom" inmobiliario en Panamá tiene un componente de mayor demanda, pero también tiene un componente de especulación, expresó Bazán.
En este contexto, manifestó Bazán, es importante tener en cuenta algunos factores de riesgo que podrían afectar tanto a financistas y desarrolladores de proyectos, como a compradores-inversionistas. "No olvidemos que el sector construcción tiene un efecto multiplicador pero éste tiene un efecto contrario en épocas de crisis.", acotó Bazán.
Para Pedro Detresno, promotor de bienes raíces, factores como la Ampliación del Canal, expanción de la Zona Libre de Colón, hacen que Panamá se haya convertido en el primer país latinoamericano con buenas perspectivas para invertir y establecerse.
Detresno manifestó también que la crisis en el mercado inmobiliario de los EE.UU, y las hipotecas subprime, han hecho que los bancos panameños adopten medidas precautorias en sus créditos, exigiendo mas garantías e inversion adicional por parte de los promotores, cosas que se consideran saludable para el sistema.
Alberto Arosemena, arquitecto urbanista, se siente preocupado por la forma de crecimiento del sector inmobiliario. "Crecemos desordenadamente, debería existir un equilibrio entre la naturaleza y el espacio urbano", señaló con preocupación.
Durante el 2007 los permisos de construcción sumaron 1,303 millones de dólares. Esto indica que continuará el auge de la construcción este año. Arosemena plantea que el aumento de los permisos "no es malo", siempre y cuando se tomen las medidas viales, el ordenamiento territorial y de infraestructuras existentes.
A esta opinión se suma Iván Carlucci, ex-presidente de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces, quien está convencido de que el mercado de bienes y raíces seguirá manteniendo la sostenibilidad necesaria para estabilizar el mercado.