Un aumento de 20,471 cabezas de reses se reflejó en el sacrificio de ganado vacuno al cierre del año pasado para totalizar 364,055 unidades al compararlo con el año previo.
Datos de la Contraloría General de la República detallan que los meses de agosto a diciembre fueron los de mayor movimiento, en su mayoría superando las 30 mil cabezas de reses.
Gerardino Batista, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), manifestó que este año esperan superar las cifras, ya que el sector ganadero es autosuficiente.
“Panamá es un país con suficiente carne. Tenemos producción para abastecer el consumo local y exportar a otros países, ya sea carne o novilla”, señaló.
Los buenos números logrados el año pasado lo atribuyen a un mayor flujo de turistas y un alto poder adquisitivo de la población.
No obstante, aseguran estar en constantes reuniones con las autoridades para que se les mejore el precio de venta al productor.
Por su parte, el ministerio de Desarrollo Agropecuario informó que están realizando una campaña sanitaria contra las enfermedades que tratan de diezmar al animal vacuno, como la rabia, brucelosis y leucosis, para que los ganaderos puedan vender a mayor precio.
Pretenden, con esta campaña, establecer un registro y control del hato nacional para elevar los niveles de comercialización.