Ganaderos brasileños compran vacunos vivos y llevan ganado en pie desde una zona de Paraguay donde fueron detectados casos de fiebre aftosa, denunciaron ayer productores paraguayos de carne.
"Nos llama la atención que habiendo cerrado sus fronteras al comercio legal, el gobierno brasileño haga la vista gorda al hecho de que se contrabandea ganado en pie desde la zona donde supuestamente se detectó aftosa", dijo a Reuters el presidente de la Asociación Rural, Carlos Trapani.
"Brasil puso hasta tanques artillados supuestamente para contener el mal, pero ahora su propia gente viene a comprar ganado del lado paraguayo, aprovechando los bajos precios y los lleva para faenar completamente sin control", agregó.
Brasil cerró sus fronteras a la carne paraguaya a mediados de octubre, ante la sospecha de que en establecimientos ganaderos fronterizos del nordeste de Asunción existían casos de ganado afectado por aftosa. "Dijeron que cerraron el comercio legal para proteger sus hatos ganaderos, pero en la práctica, lo que ocurrió es que se acabó depreciando el ganado en la zona y se favoreció este comercio de contrabando sobre el cual nadie asume ninguna responsabilidad", dijo Trapani. El gobierno paraguayo sacrificó a principios de noviembre 700 cabezas de ganado vacuno en un establecimiento ganadero de Corpus Christi, en la frontera con el estado brasileño de Mato Grosso, como medida de emergencia sanitaria, luego de que técnicos internacionales detectaran dos casos de aftosa.
El déficit comercial de septiembre superó el promedio de las estimaciones de los analistas, de 37,330 millones de dólares. Muchos economistas habían anticipado que en septiembre las importaciones se reducirían más, luego del incremento de agosto, cuando las empresas de Estados Unidos acumularon bienes en anticipación a una huelga de los trabajadores portuarios en la Costa Oeste estadounidense.
Sin embargo, en septiembre las importaciones totalizaron 120,190 millones de dólares, una reducción de sólo 0.5 % con respecto al máximo mensual de agosto.
Las exportaciones de EU, que en el primer semestre del 2002 habían aumentado a un ritmo más o menos firme, disminuyeron en septiembre por segundo mes consecutivo.