Economía

Ganaderos no aguantarán apertura comercial


Así como inicia un nuevo año son nuevos los retos que tendrán que afrontar los productores del país. Por ello y frente la apertura comercial generada por los Tratados de Libre Comercio (TLC), el sector ganadero es uno de los que se muestra más preocupado por las negociaciones.
Ante la situación, la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) considera que aún no están preparados para la apertura y no descartan que se deba considerar la exclusión del sector dentro de las negociaciones, con el fin de que no salga perjudicado, dado que están en desventaja generada por diversas situaciones, manifestó Algis Barrios, presidente de la asociación.
ANAGAN considera que para competir internacionalmente es necesario fortalecer sus estructuras orgánicas, mediante la creación y puesta en marcha de nuevos servicios que exigen la ejecución del sistema nacional de tipificación de canales y cortes de carne.
Además, señalan que los municipios salden la morosidad, que supera los 150,000 dólares, en concepto del pago de la cuota ganadera.
Ambos son proyectos de ley que esperan ser sancionados por el Ejecutivo desde hace varios meses. Sin embargo, aún no hay respuesta y por las brisas de verano, lo más probable es que se discutan cuando se reactiven las sesiones ordinarias en la Asamblea Legislativa, durante el mes de marzo.
Según el gremio, esto retrasa el funcionamiento de la asociación, que necesita aplicar la primera norma para poder ser competitivos en el mercado nacional e internacional, y la segunda para financiar las operaciones frente a las futuras negociaciones.
El proyecto de Ley Nº25, por el cual se modifica la Ley de tipificación de la carne, planea mejorar el sistema de clasificación exigiendo que además de que se realice en pie, se haga en cortes y canales, para que de esta forma el consumidor comience a aplicar y exigir "calidad de la carne" en los mercados.
En cuanto al proyecto de ley Nº 72, que modifica la ley 58 de 1978 relativo a la cuota ganadera, plantea que del dólar que cobran los municipios por cuota ganadera, el 90% sea destinado a un fondo para los productores.
Según la asociación, con la recaudación de este dinero el gremio podrá fortalecer su estructura mediante la creación de una unidad de negociaciones comerciales, que participará en los futuros TLC.
"La asociación esta unida porque sabemos que con la firma de los TLC se avecinan problemas, y tenemos que estar preparados para afrontar los retos. Por eso es que queremos hilvanar bien las cosas para ver si se puede sacar un tratado en equilibrio" reiteró Algis Barrios.
Las declaraciones de Barrios adquieren mayor fuerza dada la situación que afronta Estados Unidos debido a la detección de un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (vaca loca).
"Esto ha hecho que se abran los mercados que por el mal (las vacas locas) están desabastecidos, porque rechazaron las importaciones desde Estados Unidos.
Hemos recibido solicitudes de abastecimiento desde México y Taiwan, y por ello es que debemos demostrar que somos competitivos", manifestó Euclides Días, secretario ejecutivo de la asociación.
Como México es el segundo comprador de carne de Estados Unidos y ahora se encuentra desabastecido, los productores nacionales esperan que la situación pueda ayudar a aumentar las exportaciones y superarlas en un 33 %, ya que actualmente Panamá exporta sólo 3, 500 toneladas del rubro.
"Podemos demostrar que tenemos una carne de excelente calidad, que se puede abastecer tanto el mercado nacional como el internacional; y la única forma de demostrarlo es mediante la tipificación de la carne, porque así sabrán qué tipo de carne tenemos", recalcó Díaz.
Hasta el momento, sólo algunos restaurantes y hoteles sufren el desabastecimiento de carne, ya que solicitaban cortes finos traídos desde Estados Unidos.
Estas importaciones están representadas en las 189 toneladas que se realizaban del rubro desde el afectado país. Los productores afirman que pueden abastecer estos comercios con la carne nacional, que además de ser de calidad, es sana, ya que las reses nacionales no consumen productos que arriesguen su salud.
Se descarta la premisa de que las reses nacionales se alimentan de carneharina, el compuesto alimenticio hecho con base de desechos que resultan de los sacrificios que se realizan en los mataderos.
"Nuestros animales comen pasto natural y evitamos que se contaminen con comidas prefabricadas. Nosotros tomamos conciencia desde el primer momento que las autoridades lo notificaron", señaló Euclídes Díaz.
El uso de carne harina como complemento alimenticio para rumiantes (vacas, caballos, cabras) fue terminantemente prohibido desde el año 2001, por considerarse como elemento propagador de la enfermedad de las vacas locas.
La ganadería panameña que se dedica a la ceba de ganado, alimenta a sus reses con raciones elaboradas a base de concentrado de maíz, soya, residuos de trigo, con arrocillo, y pastos.
"Es una mezcla en una proporción adecuada. Un concentrado que se prepara con cereales, materia vegetal cosechada, puestas para el consumo de los animales", indicó Díaz.
Existen otras técnicas de alimentación que utilizan proteínas vegetales. "Se han desarrollado variedades de tréboles o de leguminosas conocidas como la soya perenne y arbustivas como el balo, y otras más que se han estado desarrollando, que tienen alto contenido de proteínas, de casi un 17%", señaló Díaz.
Estas técnicas se incorporan a los niveles de pastos para elevar los niveles de proteínas en la alimentación de las reses.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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