La actividad ganadera en la provincia de Bocas del Toro corre el riesgo de desaparecer, toda vez que la falta de pasto es evidente, debido a los efectos de las pasadas inundaciones.
Lo anterior podría generar pérdidas de más de 2 millones de dólares para los aproximadamente 2,500 ganaderos que tienen sus fincas en esa región del país.
Según la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), en Bocas del Toro "la falta de pasto puede llegar a causar una crisis y hasta destruir la ganadería en las áreas afectadas", siempre y cuando el Gobierno no tome las medidas pertinentes.
El no tomar acciones inmediatas, agrega el gremio, causaría la muerte de animales, una disminución en el porcentaje de parición, y una pérdida excesiva en el incremento del peso diario de la ceba.
Todo esto causaría, según los ganaderos, una pérdida por animal de unos 223.70 dólares.
En adición a esto, alegan que al pasar el tiempo se provocaría un deterioro en el hato ganadero y el apoyo por animal por parte del Estado se tendría que incrementar, ya que los compradores ofrecerían menos por los animales.
Fuentes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario dijeron desconocer si se contemple algún plan para ayudar a los ganaderos bocatoreños.
Plan de acción.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Ganaderos, capítulo de Bocas del Toro, una solución inmediata sería que cada finca venda los animales que exceden la cantidad de alimento (pasto) requerido, principalmente los machos y novillas.
Los ganaderos reiteraron que esta actividad es la segunda en importancia en la provincia de Bocas del Toro, después del banano, por lo que se requiere de una pronta solución.