EL TEMOR de los productores nacionales de que los Estados Unidos desconociera las medidas fito zoosanitarias que se aplican en el país se desvaneció en el preciso momento en que se anunció, en Washington, que Panamá había hecho valer su estatus sanitario al filo del cierre de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambas naciones.
Con este logro, Panamá se reserva el derecho de aplicar las medidas fito zoosanitarias que considere pertinentes cada vez que exista un conflicto con los productos procedentes de la nación norteña.
Este era uno de los focos principales por el cual los productores, especialmente los ganaderos, se oponían al TLC y también fue el supuesto motivo por el cual renunció a la cartera de Desarrollo Agropecuario, Laurentino Cortizo.
Cortizo, junto al también exministro del ramo, Alejandro Posse, ahora lideran a un grupo de ganaderos que buscan oponerse a lo pactado, alegando que "las cosas no están claras".
No obstante, la mayoría agremiada en la Asociación Nacional de Ganaderos ha dado su visto bueno a lo acordado.
Durante la negociación, los Estados Unidos proporcionó a Panamá información técnica-científica relacionada a la paridad de su sistema sanitario y fitosanitario.
En este proceso, la comisión técnica-científica panameña determinó que el sistema sanitario estadounidense es equivalente al de Panamá.
Por ello, se reconoce que los sistemas sanitarios, fitosanitarios y regulatorios son semejantes para carne (incluyendo pero no limitado a bovino y porcino), aves, y sus subproductos, y todos los productos procesados, incluyendo pero no limitados a productos lácteos destinados para el consumo humano o animal.
En particular, Panamá reconoce que el sistema de inspección alimentaria para carne (incluyendo pero no limitado a bovino y cerdo), aves, y sus subproductos es uniforme para dichos productos.
Esto implica que las autoridades panameñas no deberán requerir como condición para la importación y venta de esos productos la aprobación de establecimientos individuales de Estados Unidos.
También quedó establecido que Panamá deberá aceptar un certificado de inocuidad emitido por el servicio de Inspección Federal de Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos o cualquier otro certificado de exportación aplicable expedido por las autoridades de esa nación, como razón suficiente para satisfacer todos los requisitos de importación de carne, aves, y sus subproductos, incluyendo los requisitos de certificación sanitaria, permiso o licencia de Panamá.
En una traducción autorizada del acuerdo se aclara que Panamá no deberá requerir ninguna otra certificación adicional al certificado de exportación estándar de los Estados Unidos.
Igualmente, ambos países reconocieron que las medidas adoptadas con respecto a enfermedades como la influenza aviar, la enfermedad de Newcastle y la Encefalopatía Espongiforme Bovina, o "vacas locas", obedecen a las directrices de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).
Garantizan medidas zoosanitarias
En el cierre de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, Panamá logró que Estados Unidos respetara las reglas fito zoosanitarias establecidas en la legislación nacional.