La batalla por el gasto público que sostienen el presidente Vicente Fox y 23 gobernadores es de orden político y de cara al año electoral del 2003, cuando se renovarán los 500 puestos de la Cámara Diputados, indicaron ayer a AFP analistas financieros y políticos.
El gobierno ha obtenido en lo que va del 2002 menos ingresos de lo que calculó, por lo que ha recortado el gasto y las aportaciones a los Estados.
Ante ello, la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) demanda que la administración Fox les reintegre el equivalente a unos 4,000 millones de dólares en recursos fiscales.
222 Conago anunció que recurrirá al Congreso para presentar un proyecto de presupuesto alternativo al del Poder Ejecutivo
Sobre este tema, el diputado Luis Pazos, del oficialista Partido Acción Nacional y presidente de la Comisión de Presupuesto, dijo a AFP que "no hay justificación" para esa demanda, pues es sabido que las participaciones (entregas de recursos) se hacen sobre la base de los ingresos, que no llegaron a lo esperado.
Pero, comentó, como "viene un año político, (algunos gobernadores) quieren más dinero para hacer política, pero la opinión pública los va a castigar: no hay fundamento para el pedido".
La Conago anuncio que recurrirá al Congreso para presentar un proyecto de presupuesto alternativo al del Poder Ejecutivo, que Fox ya prefiguró como austero, que será ejecutado con base en la rígida disciplina fiscal.
El director de Análisis del Centro de Estudios Económicos de México (Capem), César Castro, comentó a la AFP que las cosas no son graves, pues "así es el juego, toman unas posiciones y luego otras, los gobernadores (pueden decir) "está bien no me pagas ahora, pero a cambio de qué, se trata de elementos de negociación. Es un juego de posiciones tanto políticas como económicas".