Los consumidores, atemorizados por una crisis crediticia, la eliminación de empleos y los crecientes precios de los combustibles, protagonizaron en febrero el peor desempeño en 17 meses, evidencia que aumentan los riesgos de una recesión.
El Departamento de Comercio dijo el viernes que los gastos de consumo subieron apenas el 0,1% el mes pasado, su peor marca desde septiembre del 2006. Si se ignoran los efectos de la inflación, los gastos no variaron en febrero, el tercer mes consecutivo de actividad lenta.
El desempeño de los consumidores es observado atentamente debido a que los gastos de consumo representan dos tercios de la actividad económica total. Los economistas dijeron que una debilidad sostenida en este terreno es uno de los indicios más preocupantes de que la economía se encamina a una recesión.
La prolongada depresión en la vivienda, los aumentos de los despidos, los crecientes costos de los combustibles y una severa crisis crediticia están haciendo sentir su impacto sobre la confianza de los consumidores. Todos estos problemas hacen que la gente compre menos.
El aumento del 0,1% en los gastos es acorde con lo anticipado. Los ingresos personales subieron un 0,5% en febrero.