Todas las épocas o tiempos tienen sus cosas buenas y malas, pero generalmente siempre recordamos las cosas pasadas como mejores que las actuales.
Nuestros abuelos nos cuentan que en su tiempo todo "era mejor", que había menos delincuencia, la gente era más cortés y las canas eran símbolo de experiencia.
Por su parte, nuestros padres también nos hablan de las baladas románticas, los combos nacionales, los juegos infantiles de "la lata" y "la tiene". De igual forma, su tiempo fue mejor que el nuestro.
A pesar de que todos tienen un poco la razón, no menos cierto es que hay períodos que se han estancado y otros han estado marcados por la velocidad de los cambios sociales, tecnológicos y científicos.
Sin embargo, opino que la generación de los años 40 y los que Dios les ha permitido llegar al 2008 son sin duda una "especie previlegiada" porque han tenido la oportunidad de vivir la transición de acontecimientos muy importantes para la humanidad.
Esta generación ha podido ver y disfrutar de los beneficios de las computadoras desde 1964 cuando la IBM hizo su lanzamiento comercialmente; hemos observado la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, uno de los símbolos más significativos de la guerra fría; la clonación de la oveja “Dolly” en 1997, cuando la revista Nature publica la noticia; la revolución de la era digital y telefonía móvil y la transformación de la música de discos de acetato en casettes y discos compactos, entre otros avances a nivel mundial. ¿Somos o no una "generación previlegiada"?