En un grupo de columnas anteriores he estado analizando las virtudes que se esperan del líder empresarial del siglo XXI, las que se completan con la del título de ésta.
Si entre las virtudes necesarias de esos líderes está la de seleccionar y educar a su personal y lograr que hagan suyos los objetivos de la empresa, significa que ese líder debe ser capaz de preparar y trabajar, no con recursos humanos de antiguo cuño, sino con Recursos Humanos Valiosos, los capaces de interpretar los cambios en las expectativas de los clientes y mejorar e innovar, consecuente con ellas, los productos y servicios actuales de la empresa.
Esta quinta virtud (la del título) no se refiere a como formar ese nuevo tipo de personal, sino a como conservarlo.
Desgraciadamente en nuestro medio todavía hay empresarios y gerentes que piensan que si ayudan a que sus empleados adquieran un nivel educacional superior, ya sea a través de canales formales o de educación en la empresa, ellos debieran estar agradecidos y no pedirles mayor salario por su nueva condición.
En esto se debiera tener presente que la empresa no debe dar esos estudios por gracia, sino porque sabe que el empleado más culto es más flexible, creativo y productivo, de modo que esa educación es una inversión, que de otra manera tendría que sustituirla contratando a personas que ya lo tuvieran, a las cuales tendría que pagarles su valor de mercado que debiera ser, a lo menos, lo que los empleados que se educan debieran ganar por su nueva condición.
Si se pregunta por la ventaja de educar a empleados en lugar de contratar nuevos con la educación necesaria, la respuesta es que no sólo tendrán el nivel de conocimientos necesarios, sino que estarán empapados de la cultura y valores de la empresa y habrán aprendido los nuevos conocimientos en función de cómo se aplican en ella, lo que nuevos empleados que se contraten tienen que empezar a aprender y no siempre se tiene la seguridad de que los hagan suyos en la misma forma de los que ya están en ella.
Así, una empresa no debiera dar educación a sus empleados sin tener, a lo menos, una idea clara del beneficio que busca, sabiendo que la empresa que no tiene capacidad de mejoramiento continuo y de innovación, no tiene futuro.
Las noticias de USA hablan de los graves problemas que están teniendo las grandes empresas, para mantener a sus empleados más valiosos porque, no sólo tienen ofertas tentadoras de la competencia, sino posibilidad de utilizar las nuevas facilidades de capital de riesgo y asociarse a una pequeña empresa que utilice su creatividad, lo que le da la posibilidad de ganar fortunas.
Una vez que se tiene un personal valioso, su mantenimiento requiere de aumentar constantemente su compromiso con la empresa a través de un gran respeto hacia ellos, que incluye participarlos en los planes y en la solución de problemas, y reconocer la eficacia de su acción, tanto en forma no monetaria, como mediante remuneración variable de acuerdo con los resultados. Esta condición los asemeja más a socios de la empresa que a los empleados de planilla del siglo pasado.