La empresa Genisa denunció que fue excluida del acuerdo entre el Gobierno y la dirigencia Ngäbe, al tiempo que aseguró que el mismo genera incertidumbre sobre el futuro de la obra.
Mediante un comunicado, la empresa Generadora del Istmo S.A. informó que fue excluída de la reunión que mantuvo el Gobierno y los dirigentes indígenas con respecto al Proyecto Hidroeléctrico Barro Blanco, que el acuerdo anunciado no fue consultado o consensuado con ella.
Asegura que este cambio constante de opinión por parte de las autoridades, la falta de tomas de decisión y comunicación directa con la empresa ocasiona incertidumbre, aumenta los riesgos de que el proyecto quede inconcluso y no poder cumplir con compromisos financieros y contractuales adquiridos. Anuncios unilaterales de este tipo sobre el proyecto violan acuerdos legales y contractuales entre Genisa y el Estado panameño.
Hoy el Gobierno ha dejado la puerta abierta a aun más incertidumbres tales como la mención de una posible adquisición del proyecto, sin haber informado a la empresa dueña de la concesión qué mecanismos se utilizarán. Añadió que el Ministerio de Ambiente todavía no ha levantado la suspensión que decretó el pasado mes de febrero, a pesar de que la empresa ha cumplido con los requerimientos que le solicitó.
Barro Blanco no surgió por iniciativa de la empresa, sino por una licitación pública convocada por el Estado que decidió el tipo de proyecto y el lugar en el que se construiría la obra, sostiene el comunicado. Asimismo, el 100% de la presa se encuentra en terrenos propiedad privada de la empresa y fuera de la comarca Ngäbe Buglé.
Concluye que reiteramos a las autoridades que la actuación de Genisa ha sido apegada a la ley, por lo que solicita el levantamiento de la suspensión de la construcción por parte del Ministerio del Ambiente. De no contar con ello, nos veremos en la obligación de activar las acciones legales que el derecho nacional y el internacional nos conceden, advierte