Luego de varios acercamientos con representantes de la comarca Ngäbe Buglé y autoridades, la empresa Generadora del Istmo, S.A. (Genisa) encargada del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco, exige al Estado garantía de su inversión.
Genisa ya ha reportado pérdidas económicas que superan los 20 millones de dólares desde la paralización de los trabajos en febrero de 2015, por supuestas violaciones a las normas ambientales.
La empresa asegura que ha cumplido con lo estipulado en la Ley 10 de 1997, que crea la comarca y ha firmado más de siete acuerdos para garantizar la continuidad del proyecto.
Esto coincide con los reclamos que hace el sector empresarial sobre la seguridad jurídica.
Ricardo Sotelo, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), reiteró la necesidad que tienen los empresarios de contar con la seguridad de que sus inversiones van a dar los resultados en montos y en los tiempos planificados.
Datos
- El proyecto hidroeléctrico fue suspendido en febrero de 2015 por supuesto incumplimiento de las normas ambientales.
- La empresa Genisa sostiene que el proyecto conlleva una inversión de 140 millones de dólares y presenta 95% de construcción.