El presidente estadounidense George W. Bush firmó ayer la ley sobre la energía adoptada por el Congreso a fines de julio, afirmando que contribuirá a reforzar la economía estadounidense.
Esta ley había sido propuesta inicialmente por la administración Bush en 2001 pero le llevó cuatro años ser aprobada en el Congreso.
En una visita a Albuquerque (Nuevo México, suroeste) Bush visitó una usina de fabricación de componentes para paneles solares y dijo que la nueva ley "ponía un fuerte acento en el ahorro y la mejor utilización de la energía".
También subrayó que su objetivo era reducir la dependencia de Estados Unidos hacia las importaciones de energía.
"Estoy seguro que un día los estadounidenses considerarán esta ley como un paso esencial hacia una nación más segura y más próspera, menos dependiente de las fuentes de energía extranjeras", dijo en un discurso.
El presidente estadounidense renovó sus llamados al desarrollo de nuevas tecnologías que utilicen el carbón limpio y energía nuclear.
Ninguna central nuclear ha vuelto a funcionar en Estados Unidos desde mediados de los años 70, luego del accidente de la Three Miles Island.