El gestor aeroportuario británico BAA, propiedad del grupo español Ferrovial, tendrá que vender tres de sus siete aeropuertos del Reino Unido, dos de Londres y uno en Escocia, según el dictamen provisional de la Comisión de la Competencia (CC) británica, anunciado ayer.
La decisión, destinada a romper la situación de casi monopolio que tiene en el país, se convertirá en vinculante en marzo de 2009 si no hay cambios durante un periodo de alegaciones de las distintas partes que durará hasta diciembre. La noticia no sorprende ni al sector ni a la propia BAA, ya que su presidente, Nigel Rudd, asumió hace unos días la eventual venta.