El presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, aseguró ayer que los dos gigantes hipotecarios Freddie Mac y Fannie Mae, cuyas turbulencias financieras han obligado al Gobierno de EE.UU. a intervenir, "no están en peligro".
El titular del banco central estadounidense hizo esta afirmación en el segundo día su comparecencia semestral ante el Congreso, donde informó a los legisladores de la situación económica del país.
Freddie Mac y Fannie Mae "disponen de suficiente capital", subrayó Bernanke, quien destacó que la desconfianza del mercado "tiene su impacto" en las dos empresas y les dificulta conseguir fondos para sus operaciones.
Las dos empresas patrocinadas por el Gobierno de EE.UU., tienen en su haber o han garantizado hipotecas por valor de 5,3 billones de dólares, prácticamente la mitad del mercado, y ante el temor de un colapso en sus operaciones, la Administración Bush se ofreció el domingo a ayudarlas con inyecciones de capital si fuera necesario.
La maniobra proporcionaría acceso temporal a créditos.