La firma Merrill Lynch advirtió ayer de que la suspensión de pagos del gigante automovilístico General Motors "no es imposible" un día después de la publicación de las ventas del sector en Estados Unidos durante junio.
Las ventas de General Motors se redujeron más de un 18% en comparación con las del mes de junio del 2007.
Aunque las cifras fueron mejores de lo esperado por los analistas, la caída refuerza la idea de que la salida de la crisis del sector del automóvil en Estados Unifos., está todavía lejana.
Merrill Lynch justificó la rebaja de la calificación de GM de "compra" a "rendimiento menor" al señalar que "el principal cambio en nuestra perspectiva es una previsión mucho más baja de ventas de autos en Estados Unidos".
La situación está provocando que las empresas del sector gasten mucho más dinero.