Economía

GM pierde su hegemonía

Tienen esperanzas puestas en nuevo modelo


D e las muchas vergüenzas que General Motors Corp. ha pasado al perder el dominio del mercado automovilístico de Estados Unidos, ninguna es más lacerante que la incapacidad de presentar un sedán familiar de primera categoría.

Tal adversidad podría estar llegando a su fin. El nuevo Chevrolet Malibu, que comienza a llegar a las concesionarias a fines de este mes, es un automóvil que GM reza para que reciba comentarios favorables de los consumidores de la misma manera que el Honda Accord y el Toyota Camry, los referentes reconocidos en la categoría.

Por qué GM ha sido incapaz hasta ahora de sacar a la calle un rival del Camry es una historia larga, triste y complicada. La versión corta es que GM se engañó a sí misma durante muchos años, convenciéndose de que los poco potentes, aburridos y anodinos modelos Buick Regal, Chevy Corsica y Luminas eran lo suficientemente buenos.

 

Luego GM perdió interés en los automóviles y decidió en la década de 1990 invertir más en vehículos todoterreno. La idea de GM era que los modelos pesados y relativamente ineficientes Envoy, Trailblazer y Tahoes podrían sustituir el automóvil familiar. Los altos precios de la gasolina y los cambiantes gustos en materia de automóviles torpedearon esa estrategia.

Es comprensible que los que hemos criticado incesantemente a GM conforme presentaba un sedán poco notable tras otro, automóviles principalmente aptos para flotillas de vehículos de alquiler en aeropuertos, tengamos dudas sobre el nuevo Malibu. Aun así, hay señales que sugieren que GM puede haberse puesto a la altura del desafío creando un coche que es en verdad comparable a lo mejor de su clase.

"Cuando Honda y Toyota vean este auto tendrán que volver a poner parte del contenido que han estado quitando para economizar'', dijo.

 


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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