Los líderes del Grupo de los Ocho (G8) países más industrializados del mundo se pronunciaron ayer a favor de una nueva ronda de negociaciones para liberar más al comercio y prometieron ejecutar planes existentes para reducir las deudas de los países más pobres del planeta. En un comunicado emitido en una cumbre en Italia, los líderes no presentaron iniciativas nuevas para cancelar las deudas de los países en vías de desarrollo.
En cambio, expresaron interés en la propuesta apoyada por Estados Unidos para aumentar la proporción de las donaciones de los programas de ayuda internacional, en vez de los préstamos. Los líderes dijeron que explorarán el mayor uso de las donaciones para "inversiones sociales prioritarias" en áreas como la salud y la educación.
El G7 -- compuesto por Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos -- prometió "medidas para garantizar que los países más pobres no se queden atrás, incluyendo la implementación de la iniciativa de alivio de deuda para los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés), iniciativa pactada hace dos años. Los líderes prometieron participar en el lanzamiento de una "nueva y ambiciosa" ronda de negociaciones comerciales en la conferencia de noviembre de la Organon Mundial de Comercio (OMC).