El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió ayer ante los representantes de las principales empresas del país a acelerar todas las reformas estructurales pendientes con el objetivo de “ganar confianza” y salir de la crisis económica.
En rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras la reunión con los representantes de 37 grandes empresas, que duró casi cuatro horas y que se produce en un momento de acoso a España en los mercados financieros, Zapatero prometió acelerar la reforma del mercado laboral, así como la del sistema de pensiones y financiero.
Calificó el encuentro de "muy positivo" y de "extraordinariamente útil" y fijó la inversión, la competitividad y la exportación como ejes para la recuperación económica de España.
En la reunión estuvieron presentes los "pesos pesados" de todos los sectores económicos, desde la banca y el turismo a la construcción, la distribución, las telecomunicaciones y energía.
Las 37 empresas reunidas con el presidente del Gobierno facturan el 40% del PIB de España, emplean a cerca de un millón de trabajadores y tienen una fuerte presencia internacional.