El Gobierno debe tomar una decisión en el día de hoy respecto a permitir o no la culminación del proyecto de Barro Blanco operado por la empresa Genisa, de acuerdo a presiones de los dirigentes de la comarca Ngäbe Buglé.
De esta decisión dependerá el poder preservar la imagen internacional de Panamá como país que respeta la seguridad jurídica.
Desde hace una semana el dirigente del pueblo Ngäbe Buglé, Ricardo Miranda dio un plazo hasta hoy, para que el actual Gobierno emita un fallo a favor de sus peticiones sobre el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco en el río Tabasará, de lo contrario advirtió que “tomarían acciones”.
La obra registra un avance de 90% y de acuerdo a los expertos es necesario para la generación de energía en el país.
El ministro de comercio e Industria (MICI), Melitón Arrocha, expresó que el gobierno tiene la esperanza de que las partes tengan la capacidad de encontrar espacios en común para que la empresa continúe su movimiento así como que los habitantes de la localidad ofrezcan flexibilidad en materia de negociación, de manera que la imagen internacional de Panamá, como un país que respeta la seguridad jurídica, no sea empañada.
“La idea es consensuar los intereses de los residentes locales pero también apoyar e impulsar la generación de energía”, agregó Arrocha.