Para el próximo año, el Gobierno enfrenta retos donde el manejo del gasto público y la efectividad en la recaudación tributaria serán claves para mantenerse dentro de los límites del déficit fiscal que establece la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) que en el 2010 no deberá sobrepasar el 2%.
Las reformas que se realizaron este año a la LRF, con base en los efectos de la crisis económica de Estados Unidos en el país, establecen que el déficit fiscal de Panamá puede alcanzar 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer año de aplicación de esta norma (2009), 2% en el segundo (2010), 1.5% en el tercero (2011) y 1% en el cuarto (2012).
Panamá registró un déficit fiscal de 2.3 por ciento entre enero y septiembre de este año, respecto al 0.4 por ciento del mismo periodo de 2008.
Para los economistas del Centro Nacional de Competitividad: “mantenerse apegados a la Ley de Responsabilidad Fiscal, la cual establece un tope máximo para el déficit del año entrante, rebajar el déficit fiscal será un deber más que una posibilidad”.
Manifiestan que esto dependerá de la austeridad del Estado y de la efectividad en la recaudación de los ingresos tributarios, de manera que permita cumplir con el programa de inversiones que tiene previsto el Gobierno actual para los próximos cinco años.
“Se debe procurar mayor transparencia en la administración pública, la recuperación de la confianza del mercado, la racionalización del gasto público y la efectividad en la recaudación tributaria, para que pueda reducirse el déficit fiscal”, indican los economistas.
El Gobierno calcula que este año el déficit fiscal se ubicará entre 1.5 y 2 por ciento del PIB.