El ministro italiano de Trabajo y Seguridad Social, Roberto Maroni, aseguró ayer que el Gobierno está dispuesto a retomar el diálogo con los agentes sociales sobre la reforma de las pensiones, tras la huelga general de cuatro horas del viernes pasado convocada por los sindicatos.
Unos diez millones de trabajadores secundaron ese paro y un millón y medio se manifestaron en diversas ciudades de Italia para expresar su rechazo al plan del Ejecutivo de modificar la normativa sobre pensiones y endurecer los criterios para acceder a ellas.
En un acto público, hoy en Varese (norte), Maroni declaró que “estamos preparados para reabrir la negociación con los agentes sociales si existe una propuesta alternativa”.
“Existen los plazos, márgenes y contenidos para el encuentro”, manifestó el titular de Trabajo y Seguridad Social, quien antes de la huelga se había negado a los contactos, por considerar que era mejor mantenerlos con posterioridad.
Por su parte, uno de los dirigentes sindicales, el secretario general de CISL, Savino Pezzotta, dijo que “nuestras dispuestas existen desde hace tiempo. Estamos dispuestos a dialogar, pero corresponde al Gobierno dar el primer paso”.
Para Pezzotta, el Gabinete de Silvio Berlusconi “no puede ignorar que diez millones de ciudadanos han hecho huelga contra su proyecto de reforma de las pensiones. En torno a los sindicatos hay una fuerte masa social. Que lo tenga en cuenta”.