Venciendo el escepticismo de los inversionistas foráneos tras la crisis de Argentina y Brasil, el gobierno de Panamá consiguió 150 millones de dólares para financiar el presupuesto general, con la colocación de un bono global en los mercados internacionales.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) enfatiza que esta transacción no representa un nuevo endeudamiento, porque operaciones como éstas forman parte del programa de financiamiento del Estado.
Además, con ello Panamá se convierte en el primer país emergente, en colocar sus papeles en el mercado secundario, tras el desplome de la economía argentina y los vaivenes en el mercado brasileño con las mismas tasas de hace dos años, lo que derrumbaría algunos indicadores que vaticinaban el desplome de los papeles del Estado. El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, reveló que ayer se ejecutó la reapertura del bono global con vencimiento en el 2012, cuyo cupón es de 93/8, por un monto de 150 millones de dólares.
Con un rendimiento de 9.975%. la transacción se realizó a través del banco de inversión JP Morgan Securities, Inc. El funcionario calificó de exitosa la operación que disminuirá los requerimientos de financiamiento durante este año, tomando en cuenta la volatilidad de los mercados de capitales.
" Muy pocos países han tenido acceso a nuevas emisiones porque el mercado se mantiene cerrado", recalcó el funcionario. Según Latorraca, el Estado continuará ejecutando su estrategia financiera para aprovechar las oportunidades que los mercados ofrecen.
La colocación se hizo principalmente en Estados Unidos y Europa, entre unos 12 bancos de inversión. El funcionario detalló que con las condiciones tan difíciles que presentan los mercados, es preferible trabajar con un número pequeño de bancos, para mantener una atención personalizada y tomar ventaja de las oportunidades que se presentan. Para cumplir con la vigencia fiscal de este año, el gobierno requiere de 1,000 millones de dólares para hacerle frente a las necesidades de financiamiento.
Latorraca manifestó que el perfil de amortización es sumamente alto. En deuda externa se deben pagar cerca de 600 millones de dólares, además de los 200 millones de dólares de deuda interna que se abonan todos los años.
Vale la pena especificar que este pago sólo es de capital. Tras colocarse los 150 millones de dólares ayer, al gobierno solo le faltaría conseguir 261 millones de dólares para terminar de financiar su presupuesto en lo que queda del año. Entre las fuentes de financiamiento se encuentran los 342 millones de dólares del bono prefondeado que venció en el febrero de 2002.
Por parte de acreedores y multinacionales como el Banco Mundial el se reciben 78 millones de dólares, como parte del renglón de acreedores oficiales y otros. En la ejecución de opciones se obtuvieron 177 millones de dólares, como parte del bono 2012 que se abrió este año y otras emisiones externas por 442 millones de dólares.
A esto se le suman, los 31 millones de dólares colocados en las notas del Estado, durante la semana pasada y los 150 millones de dólares de la reapertura del día de ayer. El programa de uso de los 1,000 millones de dólares establece que las amortizaciones suman 854 millones de dólares. En este renglón las amortizaciones externas por 570 millones de dólares e internas por 254 millones de dólares. Además, se ha hecho una recompra de bonos Brady por 65 millones de dólares con lo que se cancelaron 87 millones. Al lograr estos márgenes en lo que va del año, se demuestras un alto grado de confianza .
"Panamá mantiene sus elementos macroeconómicos estables, a pesar de todas las condiciones por las que estamos atravesando y se mantiene dentro del panorama latinoamericano como un puerto seguro", recalcó Latorraca.
"Medidas como las antes expuestas buscan evitar que el sistema financiero panameño se vea afectado por situaciones perjudiciales para el mismo y que nuestras entidades financieras gocen de la confianza pública", dijo De Obarrio.
Gobierno logra 150 millones para presupuesto
Latorraca reveló que ayer se ejecutó la reapertura del bono global con vencimiento en el 2012, superando el escepticismo de los mercados.