El Gobierno alemán insistió ayer en su rechazo a cualquier condición especial para Finlandia a cambio de su aprobación del rescate griego, puesto que ello iría en detrimento del resto de socios de la eurozona.
El portavoz del Gobierno de Angela Merkel, Steffen Siebert, hizo hincapié en que no puede haber un trato especial para uno de los países, sino una solución consensuada entre todos los socios para responder a los recelos finlandeses al rescate griego.
La decisión de Finlandia de pactar bilateralmente con Grecia unas garantías especiales a cambio de participar en el rescate heleno ha desatado críticas en varios socios de la eurozona, como Holanda y Austria, que reclaman el mismo trato para todos.