La fórmula para el cálculo del precio de paridad y la tarifa de protección del 13% sobre las importaciones de combustible serán los primeros aspectos que el gobierno revisará en el Contrato No. 35 con la Refinería Panamá, informó ayer el viceministro Interior de Comercio e Industrias, Ernesto Fernández, quien, además, preside el equipo negociador.
"Queremos que exista una corriente de oferta y demanda en el país", expresó Fernández, aclarando que se considerarán las posiciones de Refinería Panamá, acusada de controlar los precios; las petroleras, incriminadas de monopolizar el mercado al por menor; y la Asociación de Distribuidores de Gasolina (ADIGAS), que representan a las estaciones de servicio.
Sin embargo, el ministro de Comercio, Joaquín Jácome está tratando este último aspecto directamente con ADIGAS y las empresas petroleras, en reuniones semanales, que han sido calificadas como "exitosas".
El viceministro Fernández, negó que la demanda de arbitraje por 89.5 millones de dólares pueda afectar el proceso de negociación, ya que Refinería Panamá, ha demostrado "una muy buena intención de tratar el tema".
Por su parte, el ministro Jácome, señaló que es interés del gobierno "flexibilizar" algunas condiciones del contrato, ya que actualmente se utiliza el precio del Caribe, que es el más alto del mercado internacional, como base para el cálculo del precio de paridad.
El contrato Ley 31 de diciembre de 1992 establece que el precio de paridad se obtiene sumando el costo del petróleo en el Caribe más los gastos de manejo, que incluyen flete, seguro marítimo, almacenamiento y cartas de crédito.
El titular de Comercio señaló que el contrato con Refinería es "una camisa de fuerza" por ser ley de la República de obligatorio cumplimiento, no se modificarán las reglas del juego de manera arbitraria en aras del respeto a la seguridad jurídica.
En tanto, el presidente de la Junta Directiva de Refinería Panamá, Salvador Sánchez, reiteró recientemente que no tiene inconvenientes en que se revise el contrato No. 35, pero insistió que los costos de Refinería dependen exclusivamente de los precios internacionales del combustible.
Negó rotundamente las acusaciones de monopolio hechas por ADIGAS, alegando que "cualquiera que confíe en Panamá, y esté dispuesto a invertir 500 millones, puede construir una refinería y competir de igual a igual con nosotros".