El gobierno argentino contempla la posibilidad de eliminar el corralito’’ financiero que desde diciembre limita la disposición de los depósitos bancarios, mediante tres bonos gubernamentales que se ofrecerían como opción a los ahorristas.
En declaraciones difundidas el domingo por el matutino Página 12, el ministro de Economía Roberto Lavagna, dijo que su objetivo es terminar con esas restricciones para impulsar ese proceso de normalización que necesitamos. El sistema bancario y financiero tiene que funcionar de manera que la gente pueda hacer transacciones libremente’’.
Lavagna dijo no querer crear falsas expectativas pero lo que sí podemos decir es que la orientación es hacia la liberalización, la máxima que podamos. También hacia la creación de instrumentos financieros que no sean papeles basura’’.
El ministro aludía a un sistema de bonos, sobre los que no amplió detalles. Pero anticipó que los bancos aportarán su cartera y su patrimonio’’ como garantía en este proceso.
Los matutinos Clarín y La Nación informan que el plazo que se habría fijado el gobierno para deshacerse de las restricciones — apodadas aquí corralito’’ porque mantienen el dinero acorralado’’ en los bancos — sería de 60 días, y que lo intentaría a través de tres bonos, todos nominados en dólares.
Uno de ellos sería de canje compulsivo a diez años, otro a cinco años con suscripción optativa para los titulares de cuentas a la vista (cuentas corrientes o cajas de ahorro), y un tercero a tres años que se ofrecería sólo a depositantes mayores de 75 años de edad.
El antecesor de Lavagna intentó en abril imponer un bono gubernamental obligatorio para todos los titulares de depósitos acorralados’’. Pero el Congreso lo rechazó y el ministro renunció.
El proyecto de Lavagna otorga participación importante a los bancos, que deberán responder con su patrimonio, e introduce como atractivo la posibilidad de que los ahorristas puedan volver a adquirir los dólares pesificados’’, a un precio de 1.40 peso, en vez de la actual cotización de 3.20 pesos. Pero recién podrían hacerse de los dólares en cinco años.
La iniciativa de Lavagna busca disuadir a los ahorristas de volcarse masivamente a la compra de dólares, lo que ha venido ocurriendo cada vez que consiguieron liberar sus depósitos del corralito’’ a través de recursos de amparo judiciales. Se estima que unos 50 millones de dólares diarios estaban siendo recuperados por ese camino.
El gobierno recientemente hizo sancionar por el Congreso una ley que limita la facultad de los jueces de primera instancia para ordenar la liberación de depósitos. Establece que los bancos deberán esperar a que haya una confirmación judicial de segunda instancia, lo cual permitirá a las autoridades ganar algunos meses de tiempo.