Los pequeños genios que crearon Google quieren mantener un férreo control sobre el futuro del motor de búsqueda en Internet más afamado del mundo y advirtieron a Wall Street que no se someterán a la dictadura del desempeño a corto plazo.
La joven empresa californiana, que anunció el jueves su intención de embolsar más de 2,700 millones de dólares al ofrecer sus acciones al público, quiere pese a ello poder conservar su capacidad de innovación y de toma de riesgo, aunque eso pueda disgustar a los inversores.
Como lo decidieron Coca-Cola y McDonald"s hace un año, los directivos de Google rechazaron dar a los analistas las previsiones de cifras de resultados trimestrales y anuales.
Tener "un equipo de dirección distraído por una serie de objetivos a corto plazo sería tan inútil como hacer subir a la balanza cada media hora a alguien que está a dieta", afirma Larry Page que creó Google en 1998 junto a un compañero de la universidad, Sergey Brin.
El tono de su carta a los futuros accionistas es incisivo, casi pretencioso. "Google no es una empresa convencional y no tiene la intención de convertirse en eso", afirma en el preámbulo. El millonario Warren Buffett también está citado dirigiéndose a sus propios accionistas: "no endulzaremos los resultados" para que respondan a las expectativas.
En cuanto a la publicidad en medio de la dura competencia entre los grandes de Internet (Yahoo!, Microsoft, AOL), "haremos mejoras que pueden afectar las ganancias tanto en un sentido como en el otro", advirtió.
"Comenzamos esas mejoras inmediatamente, incluso si una postergación en el tiempo podría conducir a resultados financieros "más dulces"", dice el texto.
Los jóvenes genios parecen no querer alinearse con las costumbres de las altas finanzas de Nueva York, y sobre todo no quieren arriesgarse a sufrir tropiezos como los de Bernie Ebbers (ex presidente de WorldCom) o Dennis Kozlowski (Tyco), cuyos fraudes saltaron a las primeras páginas de los periódicos y generaron escándalos en 2001-2002.
La "presión externa", que conlleva según ellos las previsiones de resultados, "a veces ha empujado a las empresas a manipular sus resultados financieros para "hacer un trimestre"", afirman Page y Brin. Acaso los directivos de Google son los empresarios modelo del futuro?. Algunos analistas son escépticos y critican sobre todo los límites impuestos al poder de decisión de los accionistas.