Algunas de las principales empresas alemanas, entre ellas Volkswagen, BMW y Adidas, se han sumado a las voces políticas de distinta afiliación que reclaman a la canciller, Angela Merkel, que abandone sus reticencias y proponga drásticas medidas de reactivación económica ante la crisis financiera.
Desde la prensa alemana, nueve de los principales consorcios alemanes instan ayer a Merkel a cejar en su negativa a implementar nuevos programas hasta comprobar la evolución de la crisis, una actitud que le ha valido el sobrenombre de "Madame No" dentro y fuera de Alemania.
La canciller ha repetido insistentemente durante las últimas semanas que su Gobierno analizará el cambiante curso de la crisis y ha pospuesto cualquier decisión en ese sentido a la reunión de la coalición que tendrá lugar a principios de enero.
Durante el reciente congreso de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en la que resultó reelegida como líder, lanzó, sin embargo, el mensaje de que "todas las opciones están abiertas", aunque por ahora lo que vale es el programa nacional de 32.000 millones de euros, que esta semana aprobó el Parlamento.
Para el presidente de Adidas, Herbert Hainer, esas medidas están lejos de ser suficientes para que Alemania pueda hacer frente a la crisis y reclama una bajada del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 19 al 16% para estimular el consumo.
El semanario "Der Spiegel", que sale a la venta mañana, adelantó ayer las declaraciones de Hainer, junto a las de otros altos directivos de empresas alemanas ante los sombríos pronósticos económicos para el próximo año -el Bundesbank prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) caiga un 0,8%.
El presidente de Volkswagen (VW), Martin Winterkorn teme que la crisis alcance un punto "desastroso" y sostuvo que, dada esa situación de "excepción", no funcionarán "los instrumentos políticos y económicos convencionales".
Para el vicepresidente de Porsche, Holger Hrter, el Estado debe aportar más dinero.
"Si ahora no se invierte en un programa coyuntural, más adelante habrá que gastar más dinero para aliviar las consecuencias de la crisis financiera en el país ", apunta.
Sabías que.
El socialcristiano ministro de Economía, Michael Glos, afirmó al diario "Bild am Sonntag" que, en su opinión, debería producirse un nuevo recorte impositivo antes de las elecciones del próximo mes de septiembre.
No obstante, sostiene que los fabricantes alemanes de automóviles son "lo bastante fuertes" para hacer frente a la crisis sin necesidad de recibir "ayudas de miles de millones de euros".