El ministro federal alemán de Economía, el liberal Philipp Rüsler, advertió ayer que la troika formada por la Comisión de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) está perdiendo la paciencia con Grecia.
“Tengo la impresión de que la paciencia de la troika con Grecia se está acabando”, dijo Rüsler a la emisora Deutschlandfunk al comentar las exigencias de las autoridades helenas de alargar los plazos para su programa de ahorro.
El nuevo Gobierno de Atenas reclama de los acreedores ampliar a dos años las condiciones para cumplir las exigencias de ahorro por un volumen de 11 mil 500 millones de euros (14 mil46 millones de dólares) para los años 2013 y 2014.