La organización ecologista Greenpeace propuso ayer una revolución energética mundial basada en fuertes inversiones en energías renovables y en la eficiencia energética que haría posible ahorros millonarios y reduciría las emisiones mundiales a la mitad en 2030.
El informe "Revolución Energética: una perspectiva energética mundial sostenible", elaborado por más de 40 especialistas, muestra de una forma práctica cómo disminuir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero y prevé que podrían ser ahorrados más de 14 billones de euros (18 billones de dólares) anuales.
El estudio está dirigido principalmente a los gobiernos que se reunirán a partir del 1 de diciembre en Poznan (Polonia) en la Conferencia anual de la ONU sobre Cambio Climático. Greenpeace espera que en esta cita se sienten las premisas básicas de cara a la cumbre de Copenhague de 2009, en la que se deberá adoptar un nuevo acuerdo que sustituya al Protocolo de Kioto.